viernes, 8 de junio de 2012

Ortoño (II)



Su historia se remonta muy atrás,ya que se han encontrado evidencias anteriores a la conquista romana, aunque, dichos restos, hoy en día, todavía no se han estudiado, por ejemplo, el castro de Ortoño, que está a orillas del río Sar. Pero, su origen, se ha datado, como en la mayor parte de las parroquias de la comunidad gallega, proviene de una villa romana, donde, durante los siglos IV y V, se levantó un oratorio cristiano. A posteriori, este oratorio privado fue donde se inició una primitiva iglesia y los límites de las propiedades de la villa en aquellos territorios y lugares, que son los que conformarían la susodicha parroquia. Durante la Edad Media, cuando tuvo lugar el descubrimiento de la tumba del apóstol Santiago y el traslado de la silla episcopal, que va de Iria Flavia a Santiago, Ortoño y muchas otras parroquias de su alrededor fueron una donación a la Iglesia de Santiago, por parte de los Reyes de León. Se piensa que, en ese momento, va a pasar parte del arciprestazgo del Giro de la Rocha. A lo largo de la baja edad media, había varios de los lugares de la misma, que formaban parte del monasterio compostelano de San Payo de Antealtares. Durante el siglo XIV había varias propiedades, que estaban bajo el foro o arrendados, a la familia de los Mariño de Lobería, que decidieron venderlos a los Ocampo de Compostela, hacia finales del susodicho siglo.
Foto: fuente

Ortoño



Estamos ante una parroquia, que encontramos en el municipio de la provincia coruñesa de Ames y cuyo patrón es San Juan Bautista. Está bajo el arciprestazgo de A Maía y a la archidiócesis de Santiago de Compostela. Dentro de su territorio, nos encontramos con los siguientes lugares: Aldea Nova -una urbanización, que se creó durante la deácad de los años 80-; A Barreira -en este lugar,nos encontramos con la capilla de la Merced-; Bertamiráns, que es el lugar más grande de Ortoño. Antes de que se construyeran las actuales infraestructuras viarias, por otro lado, era un relevante paso entre Compostela y la ría de Noia y Muros-; Cantalarrana; Carballido -que era propiedad del conde de Altamira-; Castrigo -es la localidad más al norte de la parroquia-; O Castro -donde nos encontramos lo que se conoce como “Casa de Rosalia”, que es el lugar donde nació el presunto padre de la escritora Rosalia de Castro, o sea, don José Martínez Viojo-; Casaliño -se piensa que fue propiedad del marqués de Leis-; A Condomiña -comparte nombre con un puente, que atraviesa el río Sar-; As Cortes -linda con el precioso río Sar-; A Igrexa -recibe el nombre, justamente, por la propia iglesia y es el territorio donde se levantaba el antiguo Iglesario-; Instrumento -fue el protagonista de un presunto pleito, que tuvo lugar durante el siglo XVIII-.
Foto: fuente

Símbolos de Galicia: el Trisquel (II)



El Trisquel, como talismán, se usaba para poder aliviar la fiebre y para poder curar heridas. Se han encontrado mucho trisqueles en forma de petroglifos, que han sido grabados en la piedra; tales restos eran muy comunes en las comunidades autóctonas de Galicia, Cantabria, País Vasco y Asturias, lo que hace que el citado símbolo se haya convertido en un icono, muy representativo, de la cultura celta, y que se ha reproducido en muchos artículos de mercadotecnia y turtísitcos. Por otro lado, se han encontrado trísqueles, anteriores de la época romana, en Vizcaya, en las estelas que se han encontrado en la zona de Meñaca, Zamudio y Dima.
Foto: fuente

Símbolos de Galicia: el Trisquel



El Trisquel o trinacria celta es un símbolo, que se caracteriza por ser geométrico y curvilíneo, que está formado por una hélice, que tiene tres brazos, de manera espiral, que se va a unir en un punto central, lo que hace que se configure en una forma de hélice, bajo el mismo estilo de los símbolos solares, como si fuera una esvástica. Estamos ante la representación griega de las tres piernas, que se conoce como Triskelino, que se incluía en el escudo de la Isla de Man. También, nos lo encontramos en Sicilia, eso sí, con una cara central de medusa. Según indica la cultura celta, el trisquel va a representar la evolución y el crecimiento del hombre. O sea, estamos ante la representación del equilibrio entre el cuerpo, la mente y el espíritu. Es la manifestación entre el principio y el fin, la evolución eterna y el aprendizaje, de manera perpetua. Entre los druidas, era el símbolo que representaba el aprendizaje, y la trinidad, o sea, el Pasado, Presente y Futuro. Según esta cultura, eran los druidas, los únicos que podían portar uno, ya que estamos ante un símbolo sagrado, por tanto, que sólo podía ser portado por personas especiales.
Foto: fuente

Símbolos de Galicia: Lauburu. Su significado



El significado que tiene este signo, en su origen, está siendo muy discutido. Si decidimos partir de que estamos ante un símbolo precristiano, estamos ante la representación del sol; para otros, estaríamos ante el símbolo del movimientos o de las edades que va pasando el hombre. Otra interpretación, que se suele poner encima de la mesa es, si tiene giro hacia el lado derecho, es el símbolo de la vida. Si el giro es hacia la izquierda, es el símbolo de la muerte. Por todo lo anterior, este símbolo, con el giro hacia el izquierdo, aparece en diversos monumentos funerarios. El lauburu, por otro lado, va a aparecer en banderas o en otras clases de enseñas y es muy empleado desde el siglo XVI a los primeros años del siglo XVII. Incluso, se ha encontrado en estelas funerarias, en los frontiscipiso de algunas casas y, en algunas ocasiones, como si fuera un amuleto o un talismán. Hoy en día, se emplea como símbolo de la cultura vasca, eso sí, su carácter es folclórico, no tiene nada que ver con lo político -aunque, este último uso está muy extendido en la zona de Euskal Herria-.
Foto: fuente

Símbolos de Galicia: Lauburu (II)



Eso sí, el Padre Fidel Fita sostiene que la relación es, justamente, a la inversa, siendo labarum una adaptación de tiempos del emperador Octavio Augusto de la misma palabra vasca. Aquí tenemos que señalar que lauburu es la variante curvilínea de la cruz gamada o esvástica que, en lengua sánscrita se conocía como svastika, o sea, una clase de tetrasquel. Nos encontramos con prueblas del empleo de la esvástica rectilínea, dentro del territorio del País Vasco, antes de que tuviera lugar la invasión, por parte de los romanos. Por todo esto, hay la teoría de que el lauburu posee su origen,d e manera directa, en la esvástica rectilínea o que pueda formar parte de una misma familia de signos, gracias a que poseen un común origen. A lo largo de los años, se han encontrado trisqueles y tetrasqueles prerromanos – o sea, triscelas y tétrasceles destrógiros o levógiros- en la zona de Vizcaya, en las estelas que han sido encontradas en Fórua, Arrieta, Meñaca, Busturia, Zamudio y Dima. Un signo que se parece mucho al lauburu es la conocida como “rosa camuna”, uno de los petroglilfos, que han sido hallados en la zona del Val Camonica, que encontramos en Italia, y que está datado en los tiempos de la civilización de los camuni, que vivieron en esta zona, a lo largo de la Edad del Hierro.
Foto: fuente

Símbolos de Galicia: Lauburu



El lauburu es la famosa cruz Sauvástica, que posee brazos curvilíneos; pero, Lauburu es el término que se emplea, en la lengua euskera, para poder referirnos a ella. Este símbolo aparece, por otro lado, con mucha frecuencia, en las representaciones artísticas de otros muchos pueblos europeos, como son los celtas o los germanos, así como en distintos dibujos y tallas visigóticas. No podemos dejar de mencionar que podemos ver los lauburus grabados en hórreos, tanto gallegos, como asturianos -por ejemplo, en Grullos, Piornedo y Quirós-, en cuyo caso se denominan “tetrasqueles”. Los lauburus, también, eran usados como esvásticas curvilíneas de cuatro o más brazos en Aragón, donde recibían el nombre de cuatrefuellas o “refigadas” -esta última denominación, se emplea, da igual el número de brazos que posea-. Hoy en día, se ha convertido en uno de los símbolos más representativos y reconocidos, no sólo del pueblo gallego, sino, también, del pueblo vasco, aunque, desde un punto de vista tradicional, nunca ha sido empleado, por ejemplo, en los escudos o banderas de otro territorio, que no fuera de la región cultural vasca (Euskal Herria). Es curiosa la procedencia del término “lauburu”, ya que viene de las palabras vascas lau= cuatro y buru= cabeza, por lo que lo podríamos traducir como “cuatro cabezas”. Los expertos señalan que estaríamos ante la adaptación popular del término latino labarum, de donde viene, también, la denominación de lábaro, que es la estela cántabra de origen celta.
Foto: fuente